DA VINCI Y LA DIVINA PROPORCIÓN.
“La matemática no posee sólo verdad, sino también belleza suprema.”
Bertrand Russell.
La pregunta por la belleza es fundamental en la estética.
Una definición más o menos general, es la siguiente: la belleza es aquello cuya contemplación produce placer, exaltación de los sentidos. A lo largo de la historia de la filosofía, ha habido muchos pensadores que han tratado de resolver a esta pregunta.
Una respuesta que surge a este cuestionamiento, fue la temprana propuesta de Pitágoras, quien identifica la proporción y la armonía con la belleza.
Según los pitagóricos, juzgamos bella una cosa bien proporcionada, la esencia constante de la belleza es la proporción de las dimensiones, pues descubrieron armonía en la música, la arquitectura, e incluso en los cuerpos humanos.
La escuela pitagórica vio una conexión entre las matemáticas y la belleza, particularmente notaron que la simetría jugaba un papel importante porque encontraron más llamativos a los objetos simétricos.
Pitágoras creía que el mundo podía ser explicado mediante la matemática y los números, incluyendo la belleza. Pensaba que el mundo estaba configurado según un orden numérico, así surgió la visión estético-matemática del cosmos.
El símbolo de los pitagóricos era el pentágono estrellado. Casualmente en esta figura se encontró lo que más adelante sería entendido como sinónimo de belleza del universo: el número áureo.
El número áureo fue descubierto en la antigüedad, no como “unidad” sino como relación o proporción entre segmentos de rectas. Se obtiene a partir de cualquier recta, dividiéndola en dos segmentos más pequeños, de manera que el segmento menor sea proporcional al mayor de la misma manera en que el mayor será proporcional a la recta completa. La relación de proporción es éste número, que fue denominado ϕ: 1.618034… hasta el infinito.
Varias teorías sostienen que la simetría lograda con esta proporción, conocida como proporción áurea, es la fórmula de la belleza, pues ha sido encontrado en múltiples lugares de la naturaleza y el arte, desde el cuerpo humano, plantas y animales, hasta destacadas obras como la Gran Pirámide, las pinturas de Mondrian y las partituras de Debussy.
Fue denominado “divina proporción” porque se le atribuyó un origen divino dada la cantidad de veces que se encontraba en estructuras tanto naturales como artificiales, se creía que encarnaba la creación de Dios y que era el molde con el que Él había hecho al mundo.
Uno de los filósofos que se dedicó a estudiar esta relación de proporción, fue el pensador Leonardo Da Vinci (recordemos que también era filósofo), que estaba especialmente interesado en la belleza y la proporcionalidad.
En su famoso dibujo, el hombre de Vitrubio, Leonardo aplica de manera consciente el número ϕ en las proporciones del cuerpo.
En muchas otras obras de Leonardo está presente la divina proporción, San Jerónimo y la Mona Lisa por dar unos ejemplos.
Es precisamente la Mona Lisa la obra de la que hablaremos aquí.
Éste cuadro ha sembrado duda a lo largo de la historia no sólo por los enigmas que hay a su alrededor (la sonrisa, la identidad de la modelo), sino también por su misteriosa belleza.
El objetivo de este ensayo es explicar la belleza de la Mona Lisa mediante el uso de la divina proporción.
Los historiadores del arte han estudiado esta obra midiendo sus proporciones con lo que es conocido como el rectángulo áureo o rectángulo dorado.
El rectángulo áureo es aquel cuyos lados están en una proporción igual al número áureo. Esta figura tiene una propiedad muy curiosa, en su interior se configuran nuevos rectángulos áureos simplemente quitando a cada uno un cuadrado, la superficie que queda luego de hacer esto es un nuevo rectángulo áureo.
Ésta figura fue encontrada en distintas partes de la Mona Lisa¹, lo cual indica que posee una proporcionalidad y simetría impresionantes, dato que podría explicar la belleza de esta pintura.
A partir de los exámenes que se le han hecho a la Mona Lisa con respecto a la divina proporción, podemos decir que la clave de la belleza, al menos en esta pintura, reside en la armonía, simetría y proporción dadas por ϕ.
Se cree que la fórmula de la belleza reside en este peculiar número, pues ha sido encontrado en diversas estructuras consideradas bellas, cuerpos humanos, obras de arquitectura, pinturas, esculturas, infinidad de cosas. Por lo pronto, es lo más cercano que tenemos para intentar explicar la belleza de la Mona Lisa.
1.- Ver: http://www.youtube.com/watch?v=JFgGT0b29HQ (a partir del minuto 1:00 comienza la parte de las proporciones de la Mona Lisa con respecto al rectángulo áureo)

que relacion existe entre belleza simetria y armonia
ResponderEliminarQue nuestro cuerpo ve la belleza segun la simetria que tengamos por eso algunas personas ven que alguien es lido pero otras no pero para conseguir un buen resultado hay que estar en gran armonia
ResponderEliminarQue nuestro cuerpo ve la belleza segun la simetria que tengamos por eso algunas personas ven que alguien es lido pero otras no pero para conseguir un buen resultado hay que estar en gran armonia
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